Vitalinaves — alquiler de naves industriales en Canarias

Obligaciones de inquilino y propietario

Saber quién responde de qué evita la mayoría de los conflictos. Este es el reparto habitual, que el contrato puede ajustar.

En el alquiler de una nave, las obligaciones de cada parte se reparten según el contrato y, en lo no pactado, según la Ley 29/1994 de Arrendamientos Urbanos (LAU). En el arrendamiento para uso distinto de vivienda rige la libertad de pacto, así que el contrato puede ajustar buena parte de este reparto. Lo que sigue es el esquema habitual.

El inquilino

Pagar la renta y los gastos pactados en plazo. Usar la nave solo para la actividad acordada y conforme a su licencia. Mantenerla en buen estado y devolverla así al terminar, descontado el desgaste normal por el uso.

También debe comunicar los desperfectos con diligencia para que puedan repararse a tiempo, como recoge el artículo 21.3 de la LAU. Y no alterar la configuración de la nave ni hacer obras de calado sin el consentimiento del propietario.

El propietario

Entregar la nave en condiciones de uso para la actividad pactada. Garantizar el uso pacífico durante toda la vigencia del contrato, sin injerencias. Y asumir las reparaciones necesarias para conservar la nave en estado de servir al uso, salvo las derivadas del mal uso del inquilino.

No puede entrar en la nave sin consentimiento del inquilino, que tiene la posesión. Si el contrato se inscribe, debe facilitar copia de la inscripción cuando proceda.

Gastos repercutibles: lo que suele pagar el inquilino

Buena parte de los gastos corrientes se pactan a cargo del inquilino: suministros, mantenimiento del uso, a veces comunidad o IBI. Lo desarrollamos en el término gastos repercutibles del glosario, porque su reparto exacto depende de lo que se haya firmado.

En polígonos industriales es frecuente que el mantenimiento de instalaciones de suministro —cuadros eléctricos, bajantes, redes propias— se asigne al inquilino por estar ligado a su uso. Confírmalo en tu contrato.

Al terminar el contrato: estado de entrega

Al devolver la nave conviene levantar un informe de entrega con fotografías y, si es posible, firma de ambas partes. Eso fija el estado real y evita discusiones sobre desperfectos. Las reclamaciones por daños deben plantearse en plazo razonable tras la devolución de las llaves.

Preguntas frecuentes

¿Quién paga las reparaciones?
Como regla general, las grandes el propietario y el mantenimiento del uso el inquilino. El contrato puede repartirlo de otra forma.
¿Y si el propietario vende la nave estando yo de inquilino?
El contrato sigue vigente con el nuevo propietario si estaba inscrito en el Registro. La LAU protege esa continuidad en su artículo 29.
¿Puede el propietario entrar en la nave cuando quiera?
No. El inquilino tiene derecho al uso pacífico. El acceso del propietario debe contar con su consentimiento o ajustarse a lo pactado.

Esta guía orienta sobre el tema con carácter general; tu caso concreto lo cierra siempre un profesional, ya sea jurídico o fiscal.

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